EL CHE ESTA EN TODAS PARTES

DIA COMUN EN CUBA CON TU PRESENCIA
Bárbara Vasallo Vasallo
Este octavo día del décimo mes en Cuba, esa Isla situada en el Golfo de México, añorada por muchos, bloqueada por otros y amada por tantos y tantos, transcurre común.
El clima, tal vez un poco más caluroso para la época del año, el cielo despejado, un mar de sonrisas en cada una de las escuelas primarias, donde como también es habitual, desde hace mucho tiempo, niños y niñas del primer grado de esa enseñanza reciben la pañoleta de la Organización de Pioneros José Martí.
Es tradición que los padres este día participen en los actos del matutino en los planteles, ellos, la mayoría muy emocionados, otros con el nudo en la garganta tratando de disimular, colocan la pañoleta azul en el cuello de sus hijos e hijas.
Allí los alumnos cantan canciones, escenifican poemas o cuentos y aprenden sobre hombres que soñaron con hermandad para todos los pueblos y hablaron de América como una sola desde el río Bravo hasta la Patagonia.
Por eso no es casual que en la escuela al busto de José Martí le traigan flores frescas en las mañanas, la joven maestra les cuente de Simón Bolívar, a quien llamaron Libertador. Y en un coro uniforme griten sin temores ¡Seremos como el Che!
Hubo niños y niñas que este día común en Cuba recibieron la pañoleta azul de manos de su abuelo, tía o hasta de una cercana vecina, porque sus padres se encuentran en otras naciones del mundo.
Danielito canta y tiene unos ojos negros intensos, él reside en la ciudad de Cárdenas, sitio en el cual se izó la bandera cubana por primera vez, él cursa el primer grado y su mamá este miércoles de octubre ató el nudo de su pañoleta.
Su papá también canta y anda por los Cerros de Venezuela, enseñando notas musicales a otros niños y niñas que hasta hace muy poco tiempo no iban ni a la escuela. Danielito está contento, ya es pionero y le va a mandar la primera foto a su papá con la pañoleta puesta…
Conozco a otra niña, que ya está creciendo, que no pudo tener a su papá el día en que se inició en la organización de los pioneros. Su papá René González está preso en los Estados Unidos junto a sus cuatro compañeros Antonio Guerrero, Ramón Labañino, Gerardo Hernández y Fernando González.
Ellos son Héroes, víctimas de un juicio sucio. Luchaban contra el flagelo del terrorismo, contra hombres que viven obsesionados con destruir a la Revolución en la Isla añorada por muchos, bloqueada por otros y amada, muy amada…
En Cuba también en este día común hay mucha gente trabajando la tierra, preparando siembras, buscando alternativas para cosechar alimentos de ciclos cortos, pues fue azotada recientemente por dos huracanes poderosos que arrancaron viviendas, cosechas, pero no destruyeron esperanzas y la gente se levanta. La escasez no será motivo para arriar banderas.
Los trabajadores eléctricos restablecen el servicio en muchos rincones, constructores levantan casas y almas. Muchos países solidarios envían ayuda. El mayor imperio del planeta patalea por una crisis cuyos antecedentes superan los casi 70 años.
Fidel Castro, otro hombre grande, grande, hoy desde su misión de periodista, continúa educando al pueblo con sus Reflexiones, siempre en defensa de un mundo justo, mejor y posible.
Este día de octubre en Cuba se habla del Che Guevara, porque hace 41 años que le asesinaron en la pequeña escuelita de la Higuera, en Bolivia a donde fue para curar heridas profundas, causadas por sistemas coloniales, injerencias y desmanes.
El Che está en todas partes con su boina de estrella, su barba rala y su mirada de futuro, más allá del siglo XXI.
bvv
REFLEXIONES DE FIDEL CASTRO

El equipo olímpico de pelota
(Tomado de Cubadebate)
Tronó la indignación de los fanáticos por el duro revés del sábado. Eso lo dice todo: ¡fa-ná-ti-cos! Pero se olvida que ahora están en Corea del Sur, país donde ni siquiera tenemos una embajada, y en el que continúan preparándose nuestros atletas.
No son ellos, en todo caso, los que merecerían las mayores críticas si algo no salió bien. Van a unos Juegos Olímpicos que tendrán lugar al otro lado del mundo, donde las horas del sueño y el ritmo de vida se cambian. Tienen un programa de preparación física intenso, todo con vistas a la última participación de ese deporte en las Olimpiadas, porque así lo determinan los ricos y poderosos amos del olimpismo. Ellos no han sido vencidos. No los desalentemos. Enviémosles un mensaje de aliento.
¿Por qué no esperamos el final de las Olimpiadas para discutir a fondo y de forma verdaderamente democrática la responsabilidad de todos los que tienen que ver con el deporte cubano?
Deslumbramos a nuestro pueblo con los éxitos y las promesas deportivas, pero después no nos atrevemos ni siquiera a publicar los nombres de los que traicionan a su patria vendiéndose al enemigo. Mucha ciencia y poca conciencia pareciera ser nuestra consigna burocrática en la formación de los deportistas, una rama social vital, cuyo objetivo no es la gloria ni las medallas de oro, sino la salud física y mental de nuestro pueblo. ¡Cómo nos duele cuando algunos de ellos se lesionan en las prácticas intensivas o en accidentes, como el que acaba de sufrir Pedro Pablo Pérez! El doloroso accidente que lo tiene al borde de la muerte golpea también a una gran promesa olímpica, su compañera Yoanka González.
No olvidemos las proezas de Ana Fidelia.
A pesar de las circunstancias adversas, nuestros atletas brillan por su calidad humana y patriótica. No llega siquiera a uno de cada diez los que sucumben moralmente a la lluvia de ofertas en un mundo plagado de mercachiflismo, vicios, drogas, doping y consumismo, en el cual nuestra patria brilla como un ejemplo difícil de imitar.
No permitamos jamás que los traidores visiten después el país para exhibir los lujos obtenidos con la infamia. Culpémonos también a nosotros mismos.
Fidel Castro Ruz
16 de julio de 2008
4 y 26 p.m.
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